Museo Old England Bruselas Arte Flandes Bélgica © Brussel Kunst & Cultuur
El optimismo, la paz, las nuevas tecnologías, los descubrimientos científicos y - por último, pero no menos importante - un floreciente escenario artístico: estas son las cosas que asociamos con la Belle Époque. Hoy en Bruselas todavía es posible recuperar parte de la antigua joie de vivre.

Época bella

Museo Victor Horta Bruselas Arte Flandes Bélgica © CC_CreditsPhotoMKSFCA
En marcado contraste con la Primera Guerra Mundial, el período entre 1871 y 1914 fue una época floreciente y próspera para Francia y Bélgica. Tanto es así que se hizo famosa como la Belle Époque ("Época bella"). La economía era fuerte y esto condujo a los salones de artistas en Bruselas, entre otras novedades positivas.
No podemos hablar de la Belle Époque en Bruselas sin mencionar a Victor Horta. Con su arquitectura, este artista buscaba romper con la tradición y lograr algo jamás visto antes. Impulsado por esta pasión, se convirtió en un pionero del movimiento Art Nouveau en Bélgica. Su arquitectura trataba de contrarrestar las formas rectas de los edificios industriales contemporáneos y hacía referencia a la naturaleza integrando líneas fluidas y motivos florales. También empezó a diseñar cada vez más los muebles y la decoración, por lo que sus casas se convirtieron en una obra de arte en sí mismas.
El Hotel Tassel (1893) fue su primer edificio construido en el nuevo estilo. Esta construcción presentó algunas de las características más típicas de este período revolucionario, como las diferencias de nivel, el exclusivo trabajo del cristal, las terrazas interiores, las escaleras y las claraboyas. Estas últimas permitieron a Horta inundar de luz todas las áreas y aumentar en gran medida la sensación de espacio en sus casas. Otra característica típica de Horta fue la gran cantidad de hierro en las fachadas de sus edificios.
Museo Art Nouveau Horta Arte Flandes Bélgica © Joost Joossen
Cualquiera que desee hacerse una idea de la obra de ese arquitecto, debe visitar el Museo Horta. El museo está ubicado en su propia y magnífica casa, construida entre 1898 y 1901 y cuidadosamente restaurada recientemente. El armonioso interior, en gran parte original, está lleno de sutiles detalles que revelan el perfeccionismo y la artesanía de Horta. Por desgracia, muchas de las casas de Horta no están abiertas al público. De todos modos, los aficionados de Horta pueden disfrutar cada dos años del festival de Art Nouveau y Art Deco.
También hay una serie de edificios de su último período que se han convertido en una parte esencial del paisaje urbano. El Museo de Bellas Artes es un ejemplo de ello; un edificio famoso por sus exposiciones de vanguardia y su sala de conciertos con una acústica excelente. Horta también esbozó los planos iniciales de la Estación Central, que fue terminada por Maxime Brunfaut después de su muerte en 1947.

Perlas arquitectónicas

Museo Old England Arte Flandes Bélgica © CC-Credits Photo Eddy Van 3000
Aunque Horta fue de lejos la figura más importante del movimiento, no fue de ninguna manera el único arquitecto o artista que realizó un trabajo interesante en este periodo. Todavía hoy, el legado colectivo de estos artistas despierta nuestra imaginación. Por eso, la capital belga es conocida en todo el mundo como la ciudad del Art Nouveau. Aparte de los edificios de Horta, el edificio Old England del arquitecto Paul Saintenoy es sin duda uno de los mejores ejemplos de la época. Actualmente, alberga el Museo de Instrumentos Musicales y ofrece una vista impresionante de la ciudad.
Cualquier persona que desee conocer mejor este fascinante periodo de la historia debe visitar el nuevo Museo Fin-de-Siècle. En este museo podrá obtener una visión general del Art Nouveau en Bruselas y del papel desempeñado por esta ciudad como encrucijada cultural de Europa. El museo cuenta con pinturas de Léon Spilliaert y James Ensor, así como poemas de Emile Verhaeren y Maurice Maeterlinck. Este último es un héroe literario nacional que ganó el Premio Nobel de Literatura en 1911.
El Museo del Cincuentenario, uno de los Museos Reales de Arte e Historia, alberga una extensa colección de arte en la sala Wolfers. Aquí es donde se guarda la crème de la crème de la colección, como por ejemplo los candelabros de Henry Van de Velde. Estos candelabros se exhiben en vitrinas diseñadas por Horta y realizadas por la empresa Wolfers Frères, respetada en todo el mundo por su joyería a finales del siglo XX.
Las personas que recorran este fascinante periodo de la historia de la ciudad podrán obtener una mini-guía muy práctica en Visit Brussels. Recoja una copia por tan sólo 50 céntimos de euro en el centro de información para visitantes de VisitFlanders y en otros puntos de información turística.
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