Banner story 7 reasons to eat and drink in Flanders
Cerveza, patatas fritas, gofres y chocolate. Son los ejemplos que probablemente te vienen a la mente cuando piensas en los sabores de Flandes. Y sí, son fantásticos. Sin embargo, hay muchísimo más. En Flandes, encontrarás la mejor comida y las más deliciosas cervezas, elaboradas y preparadas por los mejores artesanos. Buena comida y buenos chefs, porque nos encanta la buena vida.

1. Néctar de los dioses (primera parte)

Nectar of the Gods - pt1

Sí, nosotros prácticamente inventamos el chocolate. O al menos lo perfeccionamos. Nombres como Godiva, Leonidas y Neuhaus pueden resultarte familiares. Pero además: existen más de 320 chocolateros por todo el país, que comercializan nuestro producto de importancia histórica. Algunos excelentes ejemplos son el schock-o-latier Dominique Persoone y el artista Marijn Coertjens, que se lucieron en el World Choclate Masters. Ellos constituyen la primera línea de una nueva generación de artesanos del cacao.

2. Néctar de los dioses (segunda parte)

Nectar of the Gods Pt2

Sí, nosotros prácticamente inventamos la cerveza. O al menos la perfeccionamos. Este es el hogar de la tradición cervecera más rica del mundo. Flandes es el hogar de centenares de cervezas diferentes, de muy diversos tipos: las cervezas ale belgas, la cerveza de cerezas, la cerveza blanca, las cervezas 'viejas' rojas y marrones de Flandes, la cerveza lambic, la Geuze, las cervezas belgas de abadía y por supuesto la famosa Trapense. Otros países también las tienen, pero su variedad no puede compararse a la nuestra. Esa larga historia convierte a esta región en el Valhalla paraíso de la cerveza. La nueva generación de apasionantes fábricas de cerveza artesanales, como De Dochter van de Korenaar, De Ranke y Brasserie de la Senne vela por que permanezca así.

3. La cima de la industria culinaria

Top of the culinary industry

Bueno, la verdad es que nosotros no inventamos la gastronomía. Aunque en realidad no se nos da nada mal. En este modesto pedazo de tierra, hay nada menos que 97 restaurantes con estrellas Michelin. Ninguna región del planeta puede ofrecer tal densidad de restaurantes del más alto nivel, si de acuerdo con las guías Michelin y Gault&Millau. Los restaurantes Hof van Cleve y Hertog Jan, ambos de tres estrellas, son, con seguridad, los más destacados a nivel culinario. En locales gastronómicos más alternativos, como Publiek, L'épicerie du Cirque o La Paix no hace falta ir vestido de gala. Basta con unos simples vaqueros y una camiseta.

4. Platos únicos

Uniques dishes

Flandes es una región bastante pequeña, aunque está cargada de sabor. Ofrecemos una amplia variedad de productos únicos que te harán la boca agua, como las gambas grises, las endibias y los espárragos. Y por si fuera poco, hay unos platos flamencos únicos y clásicos, como Mejillones y patatas fritas y los irresistibles Vol-au-vent. Y si te gusta un servicio rápido e informal, sal a buscar un 'frietkot', un pequeño local sin pretensiones, donde solo sirven patates fritas y similares. Allí encontrarás las porciones más deliciosas.

5. Los artistas marcan la diferencia

The artists make the difference
Sin embargo, más que una región de productos, somos una región de artesanos y artesanas. Nuestros chefs, ahora y a través de la historia, refinan estos productos como si fueran los diamantes más puros. Y ese es el motivo por el que siempre encontrarás una buena comida prácticamente en cada esquina. Ya sea en un comedor, un bistrot, una brasserie, un restaurante corriente, un gastropub, una freiduría, un restaurante gastronómico o incluso un bar. Podrás saborear la pasión y el corazón de nuestros artesanos, respetuosos con la tradición, aunque con un toque de rebeldía.

6. Le cena ADN

The dining DNA

En Flandes, vivimos para cenar. Sentados a la mesa, comemos y bebimos durante horas; al fin y al cabo: la gastronomía es parte de nuestra esencia, es la máxima expresión de nuestro estilo de vida. Pieter Bruegel, el gran maestro de la pintura flamenca, ya lo sabía. Una de sus obras más famosas es La boda campesina, donde se describe un gran baquete. Y no tenemos intención abandonar esa ancestral tradición.

7. Combina las artes con la buena comida

Mix the arts with grand food

Flandes está repleto de fantùasticas ciudades artísticas, cada una de ellas con su estilo único en le comer y el beber. Durante el día puedes contemplar las obras magistrales de los maestros belgas tales como Bruegel, Rubens, Van Eyck y muchos más. Entre medias y posteriormente puedes probar las especialidades locales. En Bruselas es difícil ignorar los gofres, pero lo que realmente debes probar es el stoemp, un puré de patata y verduras. En Gante encontrarás un guiso de pollo llamada Gentse Waterzooi (un guiso clásico de pescado o pollo) y - para los golosos - el extravagante cuberdon. En Malinas no dejes de probar la variedad de pollo local 'cuco de Malinas', acompañado de un vaso de Gouden Carolus. Cada local, cada ciudad, posee sus propios aromas.

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