Havenhuis Antwerp

Los belgas se sienten orgullosos de sus patatas fritas. Y quienes las preparan, son sus héroes. Descubre aquí algunas de las mejores freidurías de Flandes.

Sabor de hogar

Al probar la primera y crujiente patata frita de la freiduría muchos recuerdan el sabor del hogar. En las freidurías te atenderán con amabilidad y disfrutarás de platos especiales con patatas fritas. En Flandes freír patatas fritas no es un trabajo cualquiera, ¡sino un arte muy noble! ¿A ti también te encantan las patatas bien crujientes?

Belgian fries

Patatas fritas para todos: De Gouden Saté en Gante

Estudiantes, trasnochadores, transeúntes… si lo que necesitas es una buena dosis de energía en la zona nocturna de Gantellamada De Overpoort te recomendamos que vayas a De Gouden Saté para comerte unas patatas fritas recién hechas. Este puesto es minúsculo, pero las largas colas no dejan lugar a dudas: ¡las patatas fritas están de miedo! Julien, su fundador, convirtió este pequeño puesto en un lugar de referencia gracias a su afable sonrisa y sus famosas especialidades. Pide un Hugo Claus: una fantástica porción de patatas fritas con salsa especiada de cacahuetes, jugo de estofado de carne, mayonesa, una salchicha Viandel y cebolla seca. Te chuparás los dedos. En 2013 cuando falleció Julien, todo Gante se puso de luto. Pero afortunadamente su yerno Peter y su empleado Stefaan tomaron las riendas del puesto y el local sigue siendo muy acogedor.

De Gouden Saté in Ghent

Una freiduría con historia

Una de las freidurías más antiguas de Flandes se encuentra actualmente en la plaza Groenplaats de Amberes. Pero antiguamente Frituur Max no estaba aquí. En 1842 Max, el encargado, vendía patatas fritas junto a la estatua de Rubens en la plaza Burchtplein. Pero tras las obras para rectificar el curso del río Escalda, esta plaza desapareció. Afortunadamente la estatua de Rubens y la freiduría Frituur Max fueron reubicados en la plaza Groenplaats. El puesto original no se pudo reconstruir, pero la planta baja conserva todo su atractivo con la decoración original de 1842. En la planta superior, donde se encuentra el Frietkotmuseum (Museo de las patatas fritas) descubrirás todo lo relacionado con las freidurías. No te preocupes, también en el museo podrás seguir disfrutando de tus patatas fritas recién hechas.

Frituur Max Antwerp

Para los comilones

Si tienes un hambre canina, lo mejor es que hagas una parada en el municipio de Balen, a solo una hora en tren desde Amberes. Allí podrás visitar el snack bar Broodjeshoek y disfrutar de un Gigante de Balen o de una de Torre de Balen. El Gigante es un bocadillo de hamburguesa de 21 centímetros de altura, con 6 hamburguesas, patatas fritas y guarnición. Los amantes de las patatas fritas de todos los rincones del mundo acuden a este lugar excepcional para ver quién se las come más rápido. El récord es aplastante: tan solo 7 minutos y 10 segundos. El estadounidense Joey Chestnut, "plusmarquista mundial", estuvo en Balen en 2011 y se zampó dos Gigantes seguidos. Además, también sirven la Torre de Balen: una brocheta con 2 "mexicanos", 8 lonchas de beicon y 6 bocadillos Bicky. La torre mide 56 cm de altura y pesa 3 kilos, el equivalente a un recién nacido. Pero no te agobies, ya que podrás afrontar este reto en pareja.

Toren Van Balen (c)Bert De Deken

Un negocio a nivel nacional

En Bélgica hay multitud de freidurías. Por todo el país hay repartidas unas 5000. Las encontrarás en cada aldea y ciudad. Por todas partes te cruzarás con "frituristas", los turistas aficionados a las patatas fritas, para gran satisfacción de sus habitantes. A veces las tendrás bien pegaditas... En la plaza del Mercado de Brujashay 2 pequeñas freidurías con la fachada verde a pocos metros de distancia. Aunque son casi idénticas, los habitantes de Brujas tienen su favorita. Tanto si hay 2 personas como 20 personas esperando, seguirán acudiendo a su freiduría preferida. ¿Tú cuál eliges? ¡Haz la prueba!

Frites stall Bruges

Patatas fritas de lujo

¿Una ración de patatas fritas con kimchi, mayonesa al curry, sriracha, wonton crujiente, yogur y furikake? La encontrarás en esta freiduría de Flandes. El chef de la Zelanda flamenca Sergio Herman, galardonado con estrellas Michelin, abrió en la calle Korte Gasthuisstraat de Amberes la freiduría Frites Atelier, un local donde te servirán unas patatas fritas sublimes. Las elaboran únicamente con las mejores variedades de patatas del mercado, acompañadas de salsas y guarniciones sorprendentes. ¿Te gustaría probar unas patatas fritas con New York Pastrami? Este local tes una auténtica maravilla, con la decoración de vanguardia del holandés Piet Boon y las servilletas del dibujante flamenco de cómics, Kamagurka.

Frites atelier Antwerp

¿Siguiente parada? ¡El paraíso de las patatas fritas!

En el pueblo de Watermaal-Bosvoorde, del municipio de Bruselas, las patatas fritas se comen a toda velocidad. Y es que este puesto está nada menos que en un vagón de tranvía. Después de circular a diario durante 40 años, ahora se ha convertido en una acogedora freiduría situada en la plaza Payfa-Fosseprezplein. Pero en este vagón los clientes no se marean, ya que está fijo en la antigua parada de destino de la línea 94; aquí disfrutarás de unas patatas fritas como Dios manda. En esta freiduría pelan y cortan las patatas a mano y luego las fríen dos veces en grasa de buey: la receta de éxito para unas patatas fritas increíblemente crujientes. La mejor manera de llegar a Watermaal-Bosvoorde desde Bruselas es en tranvía o en autobús.  

Le Tram de Boitsfort (c)fritskotsdebelgique
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