Castillo de Gante, Patrimonio Flandes Bélgica (c)www.milo-profi.be

La investigación arqueológica ha demostrado que los primeros signos de asentamientos humanos en la zona de Gante datan de tiempos prehistóricos. Sin embargo, fue solo durante la época romana que una comunidad comenzó a crecer cerca de la confluencia de los dos ríos el Escalda y el Lys. En la Edad Media, se fundó la abadía de San Pedro (que después pasó a ser la abadía de San Bavón) y se creó un "Portus" para actividades comerciales (se cree que el nombre flamenco "Gent" deriva del celta "'Ganda", que significa "confluencia").

Atardecer en Graslei, Gante, Patrimonio Flandes Bélgica ©DdeKievith

En los siglos XI y XII, Gante se convirtió en un importante centro de comercio gracias a la producción local de paño, hecho hecha de lana inglesa importada. Fue en este momento cuando se construyó el impresionante Castillo de piedra de los Condes de Gante (o Gravensteen).

En 1500 nació en Gante Carlos V, destinado a convertirse en uno de los grandes gobernantes de Europa. Pero aunque era nativo de la ciudad, Carlos V no fue popular en ella; en 1540 la castigó severamente cuando sus ciudadanos se negaron a pagar más impuestos de guerra. La historia de Gante dio un giro hacia lo peor bajo el imperio de Felipe II de España (hijo de Carlos V). Como la mayoría de ciudades en los Países Bajos, Gante sufrió continuos problemas religiosos entre protestantes y católicos.

A finales del siglo XV, el comercio de tejidos había comenzado a decaer, aunque Gante mantuvo su prosperidad cambiando su economía al comercio marítimo a través de los ríos Leie y Escalda. En la última mitad del siglo, sin embargo, el cierre del Escalda trajo consigo una decadencia comercial, un descenso de las inversiones hasta que el trabajo del paño  renació el trabajo del paño durante el auge industrial del siglo XIX.

Groot Vleeshuis de Gante, Patrimonio Flandes Bélgica
No fue hasta finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX, cuando la ciudad se convirtió en una parte del imperio francés, que restauró la paz y la prosperidad en Gante. A partir del 1800, se construyeron nuevas fábricas, como refinerías de azúcar y fábricas de algodón. Los planes para una fábrica de algodón fueron sacados de contrabando de Inglaterra por Lieven Bauwens y Gante pronto se convirtió en el Manchester del Continente.
La ciudad siguió creciendo como un centro industrial a lo largo del siglo XIX y el número de habitantes se triplicó. Se instauraron las condiciones de trabajo y de vida miserables de la clase trabajadora que motivaron la creación en Gante del primer sindicato belga.

Hoy en día, Gante, capital de la provincia de Flandes Oriental, tiene una población de unos 250.000 habitantes.

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