La dimensión de las ciudades y la proximidad entre las mismas, las buenas conexiones entre ellas, la multitud de actividades para realizar en familia, el relajante ritmo y las facilidades en restaurantes y hoteles hacen de Flandes y Bruselas un atractivo destino para viajar con niños.

¿Cuándo llegamos? Tengo hambre… Estoy cansado… ¿Otro museo?"

¿Te apetece conocer Flandes en familia y dudas de que tus hijos disfruten con las Ciudades de Arte, Historia, Patrimonio de la Humanidad y fina gastronomía? No te asustes. Para empezar, la distancia media entre las ciudades flamencas es de 50 km. Si vas en coche, la autopista es gratuita y llegarás enseguida. Si eliges el tren, la espera no será larga ya que hay una gran frecuencia y los trenes son puntuales. Recuerda que los menores de 6 años viajan gratis y los menores de 12 sólo pagan el 50%.

Y al llegar a las Ciudades de Arte, ¡qué fácil es imaginar su pasado y narrar algún cuento! La leyenda de la princesa en el Lago de Amor de Brujas, el soldado romano y el gigante en Amberes, los portadores de soga de Gante, el niño meón de Bruselas…

Para obtener más información sobre ideas para viajar a Flandes con niños, puedes descargar el siguiente documento PDF: Flandes con niños. 

¿Sabías que Bruselas es la capital del cómic?

La ciudad es cuna y cita obligada de numerosos creadores de personajes. Un fabuloso museo Art Nouveau acoge la mejor colección de cómic del mundo y la Oficina de Turismo ha creado un itinerario por el centro recorriendo fachadas pintadas con famosos personajes. En esta ciudad encontrarás también el Museo del Niño o el Bruparck, donde se concentran el Atomium, el parque temático de Europa en miniatura Mini Europe, y numerosas salas de cine. En Amberes podrás visitar uno de los zoos más antiguos de Europa; Malinas te sorprenderá con el Museo del Juguete; en Gante los niños imaginarán historias de dragones y mazmorras en el Castillo de los Condes y en Brujas podrán soñar durante un paseo en barca por los canales.

¿Cansados de andar?

Aprovecha que el terreno flamenco es muy llano para dar un paseo en bicicleta por las ciudades o sus alrededores. En el centro hay muchas zonas peatonales que no entrañan peligro alguno, y en las carreteras encontrarás siempre un carril bici para evitar accidentes. Además, así podrás conocer los alrededores verdes de las ciudades o llegar hasta la costa, donde las extensas playas de arena y dunas dejarán a más de uno con la boca abierta. Una divertida forma de pedalear por la costa es alquilar una bicicleta de varias plazas para toda la familia y recorrer los larguísimos paseos marítimos. Las comidas no serán un problema. Los belgas comen temprano y muchos restaurantes disponen de menús infantiles. ¡Ten presente que la guarnición tradicional son las patatas fritas! Pocos niños las rechazarán...

¿Un detalle para rematar el viaje?

Os aconsejamos dar un paseo en coche de caballos y reponer fuerzas con una merienda a base de crêpes (pannekoeken en neerlandés), gofres y chocolate caliente. ¡No sólo los niños querrán repetir!

¿Qué hacemos con los niños en la capital de Europa?

Por mucho que se diga que Bruselas es capital europea, que la ciudad es perfecta para los amantes de los destinos más cool, y que los románticos encontrarán en ella la escapada más deseada, lo cierto es que la oferta para disfrutar en familia es de lo más variada. El Museo del Juguete tienen una gran ventaja: son lugares para ver, tocar y jugar. En cambio, en la Galería de los Dinosaurios del Museo de Ciencias Naturales, incluso los adultos se sentirán pequeños. ¿Ganas de soñar con damas y caballeros? El lugar indicado es la Puerta de Hal, un pedacito de antigua muralla desde cuyo camino de ronda resulta fácil imaginar al enemigo ataviado de caballo y armadura. Pero las emociones más fuertes tendrán lugar en el Museo de Arte Fantástico, donde parece que sea Halloween durante todo el año. Además Bruselas es la única ciudad del mundo que alberga 3 museos dedicados al cómic: el Museo del Cómic, el MOOF y la Fundación Marc Sleen.

Si lo que se busca es actividad al aire libre hay que participar en el Roller Parade de los viernes veraniegos, en el Minigolf de los estanques de Mellaerts, o visitar la deliciosa granja del Parc Maximilien. Un oasis en pleno centro. En las afueras de Bruselas es recomendable tomar un tranvía hasta Heyzel para visitar el Atomium, el parque temático de Europa en miniatura, y la playa más cálida del país: Océade, para poder disfrutar de las actividades acuáticas a temperaturas tropicales. Si a todo esto le sumamos una atractiva ruta del cómic, y dos museos dedicados a este tema, buena oferta hotelera con condiciones especiales para familias e interesantes productos para viajar con niños, el éxito de las vacaciones está asegurado.

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