¿Quién no ha soñado alguna vez con un país donde se pueda pasear con calma por las callejuelas adoquinadas, hacer excursiones en barco por los canales, disfrutar del sonido de los carillones y, al atardecer, cenar en un romántico restaurante a la tenue luz de las velas?

Flandes para románticos

Así es Flandes. Un país que te hará olvidar el estrés de la vida diaria. Si quieres preparar tu viaje con detalle, no te pierdas sus rincones más idílicos:  

Brujas: toda la ciudad es una auténtica maravilla, pero si deseas conocer un lugar especialmente romántico, acércate al Lago del Amor o Minnewater, a 10 minutos a pie del centro de la ciudad. Se trata de un lago con cisnes donde, según la leyenda, descansan los restos de Minna, la hija de un viejo marinero que prefirió escapar a tener que esposar a un hombre que no amaba. Y si quieres sorprender a tu pareja, regálale un paseo en calesa por el casco antiguo de esta ciudad de ensueño o atrévete a subir los 366 escalones de su gran Atalaya, desde donde disfrutarás de una inmejorable vista panorámica de Brujas y sus alrededores.  

Junto al río Leie: Sint-Martens-Latem, a orillas del poético río Leie, es conocido como el pueblo de artistas más encantador de Flandes. A principios del siglo XX numerosos artistas comenzaron a establecerse en estos parajes donde encontraron la inspiración. Además del paisaje fluvial único, en sus cercanías se encuentran frondosos bosques, casas de campo, alamedas, lagunas, y algunos de los mejores restaurantes de Flandes Oriental. Ven a disfrutar de este entorno idílico en compañía… 

Bruselas: la Grand Place y el Sablon son dos sitios que no te debes perder en Bruselas. Conocida como la plaza más hermosa del mundo, tanto si la visitas de noche como de día, tanto en verano como en invierno, la Grand Place es el punto de encuentro de parejas de enamorados venidas de todo el mundo. Por otro lado, el barrio del Sablon es la zona más tranquila del centro de la ciudad. En él encontrarás los mejores mercadillos y tiendas de anticuarios de Bruselas, y podrás elegir entre numerosos restaurantes que te sorprenderán no sólo por la calidad de su comida, sino por su esmerada decoración.  

Castillos de Flandes: ¿Quién no ha soñado alguna vez con alojarse en un castillo? En Flandes los castillos existen de verdad y muchos de ellos no sólo se pueden visitar, sino que ofrecen también alojamiento, y constituyen una buena alternativa a los clásicos hoteles. La mayoría fueron construidos hace varios siglos pero disponen de todas las comodidades propias de los mejores hoteles, además de un ambiente incomparable que recuerda épocas pasadas. Por las noches podrás disfrutar de las maravillas culinarias en sus restaurantes. Y durante el día podrás descansar a tus anchas en los jardines, dar un paseo por alguno de los senderos o bosques de los alrededores, o visitar las ciudades y pueblos cercanos. 

Para obtener más información sobre los Castillos de Flandes, descarga el siguiente documento PDF Castillos de Flandes.  

De Brujas a la costa pasando por Damme: el camino que separa Brujas del mar puede hacerse en coche, en barco por los canales, en bicicleta, o a pie. Sea cual sea la fórmula elegida, este paseo te encantará. Disfrutarás del auténtico paisaje flamenco, con las casas a orillas del canal, los carriles bicicleta, y pueblos tan pintorescos como Damme. En esta zona los alojamientos son también muy románticos: casitas pequeñas, pocas habitaciones, y ambiente familiar y personalizado.  

Para más información sobre pueblecitos encantadores, ciudades más pequeñas y zonas verdes …descarga el PDF "Rutas en torno a las ciudades de arte"  

Esto son sólo algunos ejemplos de las posibilidades de Flandes como destino romántico. Ven a Flandes y comprueba tú mismo el cálido ambiente de cada una de sus ciudades. Si eres capaz de encontrar la Vlaaikesgang de Amberes, habrás demostrado ser un romántico empedernido. 

Besarse en Flandes. Dicen los estudios que la cama, bajo las estrellas y la ducha son los tres mejores lugares para besarse. Flandes propone además 3 situaciones concretas para esta temporada: contemplar la puesta de sol desde la Atalaya de Malinas, a bordo de un barco mientras se toma el aperitivo nocturno navegando sobre el río Leie de la deliciosamente iluminada Gante o en la habitación situada en la torre del acogedor Kloosterhotel de Lovaina. Los rincones románticos de Flandes inspiran... 

¿Por qué Flandes es un destino romántico?

  1. Porque despierta los sentidos con ternura  
  2. Porque huele dulce  
  3. Porque es fácil «recrear tu propia historia» cuando estás rodeado de edificios históricos  
  4. Porque sus hoteles, cafés, restaurantes y tiendas prestan atención a los detalles 
  5. Porque la mejor forma de disfrutarla es descubriendo -no solo sus monumentos- sino sus rinconces

...Porque, ¿cómo no enamorarte de tu pareja, si te invita a Flandes? 
¿Y por qué no empalaga? 

  1. Por su sentido del humor
  2. Por sus contrastes  
  3. Por su originalidad 

6 lugares para dar rienda suelta a tus sentimientos

  1. El Patershol, uno de los barrios más antiguos de Gante, es el lugar ideal para cometer travesuras. Entenderás el porqué en cuanto pises su entramado de estrechas callejuelas a los pies del Castillo de los Condes. Para finalizar, relájate y disfruta en el lujoso centro de Belleza y Bienestar Raj.
  2. El Puente de San Bonifacio en Brujas, escondido en el centro de la ciudad, invita a robar un idílico beso: incluso te entrarán ganas de arrodillarte y declarar tu amor. Si quieres dejarte llevar, embárcate en un paseo por los canales para llegar al Minnewater o Lago de Amor. La guinda del día será  de chocolate: haz un alto en alguna de las 45 chocolaterías artesanales de la ciudad como The Chocolate Line 
  3. Sumérgete en el surrealismo bruselense: contempla la ciudad desde el mirador del Palacio de Justicia, compra un souvenir-regalo-reliquia en el mercadillo de la Place du Jeu de Balle, donde encontrarás desde dentaduras postizas a obras de arte y haz una visita al Museo Magritte.
  4. La reluciente Amberes: nada más llegar te sorprenderá el imponente edificio de la Estación Central. Unos la denominan la Catedral de las Estaciones, otros hablan de Trenes en un Palacio... de una manera u otra, el lugar concentra numerosas personas que se besan o se funden en un abrazo. Imítales. Muy cerca encontrarás Diamondland, el lugar perfecto para sellar un compromiso.  
  5. El Beaterio de Lovaina. Se diría que es un pueblo dentro de Lovaina, un remanso de paz alejado del bullicio estudiantil del Oude Markt. Antiguamente solo podían pernoctar en él las mujeres; hoy en día, las normas han cambiado. Compruébalo en el acogedor Begijnhof Hotel
  6. Pasar una romántica noche en una iglesia es posible en Malinas, alojándote en el Hotel Martin´s Patershof.
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