Brewery Rodenbach, Roeselare (c)Milo Profi

Conteniendo principalmente agua, cebada, lúpulo y levaduras, ¿cómo puede algo que parece tan simple tener una influencia tan profunda sobre toda una cultura? 

Historia de la elaboración de la cerveza belga

En Flandes, la elaboración de cerveza es una tradición centenaria. La historia del néctar amarillo aquí se remonta a los monjes y las monjas de la Edad Media que fueron algunos de los primeros productores de cerveza. Beber agua solía ser insalubre y provocaba enfermedades, así que la mayoría de las personas —incluidos los monjes e incluso los niños— tomaban cerveza suave de mesa en su lugar. Sin saberlo, el propio proceso de elaboración mataba muchos de los microbios. Una vez elaborada la cerveza, los monjes también le daban sabor con una mezcla de hierbas denominada «gruit» o añadían lúpulo que actuaba como un eficaz conservante.

Puedes tener todos los conocimientos tecnológicos, pero si no sabes catar y oler adecuadamente, nunca elaborarás una cerveza deliciosa

La primera jefa de una cervecería de Bélgica, Rosa Merckx – Liefmans

En la década de 1940, había más de 3000 cervecerías en Bélgica. Por entonces, no siempre había reglas sobre la pureza del agua, así que a menudo la gente podía hacer lo que quería. A veces, el resultado era bueno, otras veces no. Sin embargo, las normas y regulaciones junto con el aumento de los costes vieron el cierre progresivo de muchas de las cervecerías más pequeñas.

La tradición cervecera belga vive en

Rosa Merckx

Actualmente, la industria vive un verdadero renacimiento. Los métodos de elaboración tradicionales, transmitidos de generación a generación, están siendo complementados y reforzados de forma sistemática por los últimos conocimientos tecnológicos y los avances científicos. La tradición cervecera flamenca perdura en nuestros jóvenes y apasionados productores de cerveza, las modernas microcervecerías y una nueva generación aficionada a la cerveza autóctona. La Universidad de Lovaina incluso ofrece un curso de «tecnología de la elaboración de cerveza».

Cerveza patrimonio de la humanidad por la Unesco

La cerveza siempre ha sido una parte fundamental de la rica historia, la tradición y la cultura de Flandes. Desde tiempos inmemoriales, ha sido una parte inconfundible de la vida diaria y está intrínsecamente unida a nuestra sociedad. El primer pub de Flandes abrió en 1515 e incluso desde entonces hemos tomado una cerveza en el café después de trabajar, el fin de semana en las fiestas de cumpleaños y en otros eventos sociales. Como muestra de lo importante que ha sido la cerveza para nuestro país, la cerveza belga incluso fue añadida a la lista de patrimonio inmaterial de la humanidad de la Unesco en 2016.

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