Herman Van Dender's chocolate

El chocolate belga ha sido el alimento de los campeones, un atractivo para los enamorados, el lujo de los ricos y, más tarde, el dulce favorito de personas de todo el mundo. De Godiva a Leonidas, de Côte d'Or a Neuhaus: Bélgica cuenta con una amplia variedad de grandes marcas de chocolate y algunas de las fábricas de chocolate más grandes del planeta. Pero una visita a Flandes no consiste solo en comprar chocolate, hay toda una serie de experiencias diferentes que los visitantes golosos pueden disfrutar, desde museos del chocolate o elaboraciones de bombones hasta maridajes con cerveza. 

Pero ¿qué hace que el chocolate belga sea tan venerado? Y ¿cómo se convirtió Bélgica en uno de los pocos países con una historia del chocolate tan larga?

¿Qué hace el chocolate belga tan único?

  • La estructura fina. El chocolate belga se muele tan fino que tiene una estructura de solo 15 a 18 micras.
  • El alto contenido de cacao. El chocolate belga tiene un contenido más alto de cacao que la mayoría de productos internacionales. 
  • La manteca de cacao pura. El chocolate belga contiene un 100 % de manteca de cacao. 
  • La selección de los granos. Tradicionalmente, los fabricantes de chocolate belga siempre han utilizado granos de cacao de alta calidad. 
  • El sector del chocolate belga es muy diverso. Además de los principales productores como Callebaut y Belcolade, también encontramos medianas empresas, como Godiva y Leonidas, así como montones de pequeños chocolateros y fabricantes de praliné que difunden la fama del chocolate belga. 
  • Los chocolateros belgas son especialmente creativos. En ninguna otra parte del mundo encontrarás una variedad tan grande de nuevos y, sobre todo, deliciosos sabores y combinaciones. Desde pralinés clásicos hasta interpretaciones atrevidas y sofisticadas con sabores exóticos. Nuestros chocolateros también marcan tendencia en el diseño del chocolate. 
  • El chocolate es una experiencia completa. En Bélgica, no solo se trata de comprar chocolate. Se trata de toda una serie de divertidas experiencias: desde visitar un museo del chocolate o rutas y paseos del chocolate hasta catas con chocolateros apasionados por su oficio o talleres en los que los visitantes pueden diseñar su propio chocolate. 
  • En 2007, se creó el Código del Chocolate Belga. Este código garantiza que el chocolate belga provenga realmente de Bélgica. 
  • El sector del chocolate belga exporta su chocolate de alta calidad a todo el mundo. Dos tercios del chocolate industrial y los productos acabados se envían al exterior. 
  • La fábrica de chocolate más grande del mundo se encuentra en Wieze, Bélgica. Barry Callebaut transforma alrededor de 270 000 toneladas de granos en chocolate cada año, lo que le convierte en prácticamente el mayor proveedor de chocolate del mundo. En Wieze, también encontrarás los primeros diecisiete centros de formación Chocolate Academy que se han extendido por todo el mundo. Fue reformado recientemente y ahora es el centro Chocolate Academy más grande del mundo.
  • Los flamencos sienten devoción por sus chocolates y bombones. Comemos al menos 6 kg de ellos cada año.

Haz una visita al museo del chocolate, participa en uno de los muchos talleres o catas, tómate un descanso en un agradable salón de té y descubre la sorprendente combinación de chocolate y cerveza. Flandes y Bruselas son el lugar para vivir una experiencia chocolatera única y deliciosa.

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