©Rock Werchter

En los meses de verano Flandes se muestra todavía más dinámica y burbujeante que de costumbre. Cada año, el verano conquista con sus festivales todos los corazones. Desde eventos gigantescos hasta fiestas a pequeña escala, desde géneros de nicho hasta diversión para toda la familia, una ración de amor por la naturaleza y las ubicaciones más espectaculares. 

Al nacer el festival de música Torhout-Werchter en la década de los 70 nació también nuestra cultura de los festivales. Este icono musical – que mientras tanto ha pasado a llamarse Rock Werchter – sigue siendo hoy en día uno de los festivales más grandes, conocidos e importantes del continente. Ha sido elegido en varias ocasiones como mejor festival del mundo y sentó las bases de una cultura totalmente nueva en Flandes. Esto ha inspirado a muchos otros, y con éxito. Tomorrowland – otro invento belga – ya ha conquistado el mundo. Pukkelpop, destinado a los  jóvenes más alternativos, también es un destacado actor en la escena europea. Pero Flandes tiene mucho más que ofrecer que estos “tres iconos”. Durante todo el verano se organizan eventos. Un sinfín de festivales grandes y pequeños, cada uno con su propia identidad.

De 9 (meses) a 99 (años)

Tradicionalmente los festivales van destinados a un dinámico público joven. Al fin y al cabo, son los templos por excelencia de la juventud, la música, la unión y la amistad.
Pero ¿por qué limitarse a tan solo una categoría de edad? Numerosos festivales demuestran que los límites de edad no importan.

El Cactusfestival en el corazón de Brujas es un excelente ejemplo de ello. Cada año, el romántico parque Minnewaterpark se convierte en un atractivo oasis para familias enteras. Es verdad, hay grandes escenarios, pero también rincones tranquilos con mesitas para descansar, puestos para comer algo y animación infantil. Si necesitas una pausa entre tanta música, te buscas una hamaca mientras los niños juegan a su antojo en las instalaciones infantiles.

Otro clásico en este segmento es Dranouter, un Festival of New Traditions que se basa en la larga tradición de música folk. Sigue ofreciendo un sinfín de géneros populares apenas presentes en otros festivales. ¿Y es para todas las edades? ¿9 meses? ¡Bienvenido/a! ¿99 años? ¡Igualmente! ¿Y todas las edades entre estos dos extremos? Bienvenido/a al ambiente acogedor de Dranouter, que atiende a todo el mundo: jóvenes, menos jóvenes y la Pachamama. Pues también en los festivales nos preocupamos por el medio ambiente.

Cactusfestival ©Kasper Vandermaesen

Viva Pachamama

Esto nos lleva al tema de la sostenibilidad. Dranouter siempre ha sido un vanguardista ofreciendo toda una gama de iniciativas ecológicas. Muchas de ellas hoy en día se han convertido en rutinas diarias. Hemos dejado atrás la horrible imagen de un terreno de festival cubierto de vasitos de plástico. Los vasos reutilizables se han convertido en la norma, la oferta vegetariana es cada año más amplia y se presta cada vez más atención a los temas de la movilidad, el consumo de agua y el procesamiento de los residuos.

En este respecto, Paradise City es uno de los más ejemplares. El festival de música electrónica es pionero en materia de sostenibilidad gracias a lo cual ya ha ganado distintos premios. El festival se celebra en el recinto del Castillo de Ribaucourt. También durante el festival es tierra sagrada (y limpia). Tiendas de camping de cartón, baños de vacío, lanzaderas eléctricas, energía renovable… Paradise City ofrece cada año más diversión con una huella ecológica cada vez más pequeña.

©Dranouter

Ubicaciones de encanto en todas partes

Paradise City te espera en el precioso recinto de un castillo. La meca de la música urbana Couleur Café te da cita a la sombra del icónico Atomium. Doel Festival se organiza en el abandonado “pueblo fantasma” de Doel. El flamante Live is Live tiene la playa del mar del Norte como decorado. A Flandes se le da bien encontrar ubicaciones únicas para sus festivales.

Y nos quedan por comentar las Gentse Feesten. Este festival urbano único ocupa todo el casco histórico de la preciosa ciudad de Gante. Durante 10 días la ciudad se convierte en un gran recinto de festival con decenas o incluso centenares de escenarios y un programa infinito repleto de música, baile, teatro, ópera, animación callejera, performance y – quizás lo más importante – muchísima juerga. Un ejemplo clásico de un evento “para todos los gustos”.

©Gentse Feesten

¿Y no se baila o qué?

¿Bailar? ¡Cómo no! Durante muchos años los festivales de verano estuvieron dominados por el pop, el rock y los géneros alternativos, pero eso terminó hace mucho tiempo. De reggae a folk, de jazz a latin, de trova a hiphop: cualquier amante de la música encontrará algo a su gusto entre los numerosos festivales de Flandes. También los aficionados al baile. Desde que Tomorrowland conquistó el mundo, en todas partes se organizan festivales dance. WECANDANCE, The Qontinent, Extrema Outdoor, Voodoo Village… la lista no deja de crecer. Los rockeros han perdido su monopolio, también los bailarines reclaman su sitio.

©Tomorrowland

Aunque no necesariamente debes pertenecer a una de estas categorías para disfrutar con el precioso verano de festivales en Flandes. La larga lista más arriba lo demuestra con creces. La oferta de los festivales satisface a cada uno de nosotros. Al fin y al cabo, lo esencial se resume en cuatro palabras. ¡Que lo pases bien!

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