Querid@ amig@de Flandes:

En vista de la situación de COVID-19, actualmente se están aplicando medidas de seguridad específicas y restricciones adicionales en toda Bélgica. Encontrarás información más detallada en la siguiente página web y directrices/requisitos en vigor del Gobierno belga. Para los últimos consejos para viajar a nuestro país, por favor consulta a tus autoridades locales.

Si viajas a Flandes, Bruselas o a cualquier otro lugar de Bélgica por una duración de 48 horas o más, deberás rellenar un formulario de localización de pasajeros, dentro de las 48 horas anteriores a tu llegada a Bélgica. 

Cuídate bien a ti mism@ y a tus seres querid@s y sigue segur@ y saludable.  

Esperamos darte la bienvenida pronto, de todo corazón.
Un abrazo,

Turismo de Bélgica: Flandes y Bruselas
VISITFLANDERS

Cena en el cielo, Bruselas, Gastronomía Flandes Bélgica, VisitFlanders © cheeseweb.eu
Alison Cornford-Matheson

Alison Cornford-Matheson

  • Job: Escritora canadiense autónoma y fotógrafa de viajes con sede en Bruselas, Bélgica, y editora de Cheeseweb.eu, un recurso de viajes para expatriados.
  • Favorite destination: Expatriado canadiense en Bélgica
  • Likes:a Alison le encanta descubrir las joyas ocultas de Bélgica - ya sean museos, tiendas, restaurantes, castillos, jardines o paisajes, y compartirlos a través de sus palabras y sus fotos. Le encanta viajar por el mundo con su marido, Andrew, y pasar noches tranquilas de lectura con sus gatos y un vaso de vino tinto. También puede seguir su trabajo en Google+
Alison pasó una noche increíble, en un ambiente íntimo, comiendo un plato que prepararon justo delante de ella, por uno de los chefs galardonados con una estrella Michelin, como el sol sobre Bruselas. ¡Todo mientras colgaba suspendida de una grúa en una cena en el cielo!
Cena en el cielo, Bruselas, Gastronomía Flandes Bélgica, VisitFlanders © cheeseweb.eu

When I first heard about Dinner in the Sky, I wasn’t eagerly awaiting tickets. As someone who suffers from a fear of heights, the thought of eating a meal while swinging high above Parc Cinquantenaire and paying a small fortune for the ‘honour’ didn’t appeal to me. Luckily, Andrew talked me into it (and made sure I had an ample supply of champagne to boost my Dutch courage).

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