De paseo por KempenBroek: Sint-Maartensheide - De Luysen

Bocholt
Luysmolen
Naturaleza virgen, tranquilidad y el silbido de los pájaros en los árboles. ¡A que suena fantástico! Esta excursión recorre el pequeño curso de agua Abeek, la línea vital del brezal Sint-Maartensheide y de la reserva natural De Luysen. Ambos parajes se encuentran en el KempenBroek, una zona en la frontera entre Bélgica y los Países Bajos que fue reconocida por la UNESCO como Zona de la Humanidad y la Biosfera en 2024. Casi lo olvidaríamos, pero aquí estamos cerca de la ciudad de Bree y no muy lejos de Genk.

De paseo por KempenBroek: Sint-Maartensheide - De Luysen

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Salida

Bocholt
Un molino rústico con una gran rueda de madera rodeado de vegetación frondosa y ramas de sauce colgantes. Una escena natural tranquila y serena.

Punto de partida: Luysmolen

Nuestra visita comienza en el molino Luysmolen, un magnífico ejemplar que atesora cinco siglos de historia. El molino de agua estuvo en funcionamiento hasta 1965. Hoy en día, todavía se puede ver cómo funciona durante la demostración de molienda cada segundo y cuarto domingo de mes. ¿Te vendría bien un bocado a estas horas? En la acogedora posada cercana al molino, encontrarás un sabroso tazón de sopa recién hecha, pastel de ruibarbo, una cerveza regional y buen ambiente. Nos guardamos todo esa gloria para más adelante. Primero, nos ponemos en marcha. Seguimos el balbuceante arroyo Abeek, nuestro guía en este paseo.  

Kijkhut (c) Lander Loeckx
Dos excursionistas caminan por un sendero verde junto a un estanque tranquilo y una pequeña construcción de madera bajo un cielo vibrante, creando una atmósfera serena.

Observatorio de aves De IJsvogel 

Este curso de agua pronto nos conduce a los tres observatorios de esta reserva natural. Están equipados con cómodos bancos y mirillas bien situadas. Nos detenemos en el observatorio de aves De IJsvogel (el martín pescador), que nos depara una bonita vista sobre el estanque Grote Luysvijver. Con los prismáticos en la mano, podrás avistar diversas aves acuáticas y palustres, como el avetoro, la agachadiza común y –el nombre de esta cabaña lo delata– el martín pescador. Durante los meses de invierno, con suerte incluso verás a un águila pescadora o a una garceta grande invernando.

Un sereno canal con orillas verdes y frondosas. Un cisne guía con gracia a un grupo de crías sobre el agua, transmitiendo una escena pacífica y entrañable.

Stramprooierbroek

El Stramprooierbroek es el siguiente punto culminante de nuestro paseo. Esta reserva natural es el vestigio de un enorme pantano que había aquí hasta 1860 más o menos. El Abeek estaba mucho más presente en aquellos días, con una anchura de un kilómetro en algunos lugares. Esto cambió cuando las autoridades mandaron excavar un canal de drenaje, preparando la tierra para la agricultura y la silvicultura. En los últimos años, la zona se ha recuperado y está volviendo cada vez más a sus raíces. Los conservadores de la naturaleza trabajan para deshacer la desecación y dejar espacio a la biodiversidad. Aquí respiras paz y tranquilidad mientras buscas con los prismáticos las raras especies de libélulas. De hecho, Stramprooierbroek es una zona oficial de silencio. 

Mariahof (c) Erwin Christis
Un edificio de ladrillo con un cartel azul, parcialmente sombreado por un árbol frondoso en primer plano. Un banco de madera se encuentra sobre una zona arenosa bajo el árbol. La escena transmite serenidad y calidez.

Mariahof

Es maravilloso pasear por el esplendor natural del KempenBroek. Y, además, se aprende algo. En nuestro recorrido, llegamos a Mariahof, donde también se encuentran el centro de educación sobre la naturaleza y Natuur.huis. Los domingos por la tarde, este sitio también es ideal para tomar una copa y darse un respiro. 

Una presa de castores hecha de ramas y troncos obstruye parcialmente un arroyo fangoso, rodeada de hierba verde y árboles frondosos, creando una escena natural tranquila.

Madriguera de castor 

La zona Sint-Maartensheide - De Luysen ofrece un hermoso paisaje para pasear, con alguna sorpresa extra aquí y allá. El castor también ha vuelto por estos lares. Estos animales especiales viven en fortalezas cuya entrada está por debajo del nivel del agua. Así es como se protegen de depredadores como los zorros. Los castores son activos sobre todo por la noche y pasan mucho tiempo en su madriguera. Es por eso por lo que raramente se les ve trabajando. Pero los grandes montones de ramas sobre el agua y las marcas de roeduras en los troncos de los árboles son testigos mudos de su presencia. ¿Y tú, también avistarás una presa de castores en este recorrido?

Luysmolen_RLKM (c) Regionaal Landschap Kempen en Maasland (2)
Café al aire libre con sillas y mesas de mimbre sobre un suelo cubierto de astillas de madera. Un edificio de ladrillo con ventanas y puerta enmarcadas en azul transmite un encanto rústico.

Llegada: Molino Luysmolen

El Abeek nos llevó por hermosos parajes naturales. Tras una caminata enérgica, llegamos de nuevo al punto de partida: el molino Luysmolen. A la posada. ¡A que nos hemos ganado a pulso ese rico trozo de pastel casero!

Información práctica

Landschapspark Maasvallei (c) Jean Paul Bardelot 2024 (25)
Paisaje bañado por el sol con un campo de trigo dorado, un árbol solitario a lo lejos y hojas verdes enmarcando el primer plano. La escena es serena y cálida.