48 horas en Cortrique

Mensen in een bootje varen met uitzicht op de twee Broeltorens in Kortrijk.
¿Dos días en Cortrique? Es sinónimo de un programa muy completo. Esta encantadora ciudad a orillas del río Lys bien merece una visita. Los «Kortrijkzanen» –porque así se llama a los habitantes de la Ciudad de las Espuelas de Oro– han elevado su rico patrimonio histórico con un creativo giro contemporáneo. Detalle interesante: la ciudad es perfecta para explorarla a pie, en dos ruedas o incluso en barco. ¿Relajación a tope? No hay mejor lugar que Cortrique.

Día 1

Visita al Museo Texture

En Cortrique abundan los sitios donde se come y, por tanto, también se desayuna bien. ¿Has desayunado bien? Bien, porque es hora de visitar el Museo Texture. Este museo rinde homenaje al rico pasado textil de la ciudad. Gracias a su privilegiada situación a orillas del río Lys, Cortrique ya gozaba de gran fama por su producción de lino desde la Alta Edad Media. Incluso hoy, la artesanía, el espíritu emprendedor y la innovación de antaño siguen muy presentes en el ADN de la ciudad y de sus habitantes.

Un niño con una camiseta verde camina por un sendero rodeado de hierba alta, en dirección a un edificio de ladrillo con un techo amarillo, bajo un cielo azul con nubes dispersas.

Paz y tranquilidad en el Beaterio

En la Grote Markt o Plaza Mayor, estás a un paso del beaterio del siglo XIII, reconocido como patrimonio mundial de la UNESCO. No dejes de visitar la capilla de San Mateo y el centro de experiencias, que aborda el fenómeno de los beaterios con una perspectiva contemporánea. La vivienda de muestra ofrece un vistazo a la casa de una beguina.

Y lo mejor de todo: la visita al beaterio es gratuita. ¿Prefieres hacerla con guía o audioguía? En Visit Kortrijk te atenderán encantadamente. Cuando el estómago empieza a rugir: Huyze Begga, ubicado en la antigua residencia de la Madre Superiora, sirve platos refinados.

La gente pasea por el Beguinaje de Kortrijk y toma fotografías.

Ruta ciclista Flanders’ Finest: ruta ciclista de Vlasleie

Cortrique es tu punto de partida soñado para una ruta ciclista con el Lys como protagonista. La ruta ciclista de Vlasleie cuenta con 42 kilómetros, la inmensa mayoría de los cuales discurre por carriles bici despejados para una diversión ciclista sin bocinas. Los lugares destacados de tu recorrido apenas se pueden contar: un centenario árbol de alondras, la salida y la meta de dos clásicas del ciclismo, una fábrica que procesa lino, una esclusa fluvial, la hermosa naturaleza de los antiguos «Leiearmen» o brazos del Lys, la reserva natural de Gavers y la moderna isla de Budda. En resumen, la ruta ciclista de Vlasleie es un paseo en bici excepcional.

Vlasleieroute_OudeLeiearm (c) Kris Jacobs
Una escena serena de dos personas sobre un puente de madera sobre un río, rodeadas de altas cañas y árboles verdes frondosos, bajo un cielo parcialmente nublado.

¡Consejo! 
¿Necesitas un respiro por el camino? Pues entra en André Desmedthuis, un centro cultural y de artes en Wielsbeke.

Cena gourmet antes de acostarte

En Cortrique abundan los fantásticos establecimientos para cenar. Por ejemplo, Va et Vient, donde podrás degustar una cena gourmet en un entorno histórico y contemporáneo en la orilla rebajada del Lys. El chef Matthias Speybrouck cocinó con Piet Huysentruyt en «Le Lutin Gourmand», Sergio Herman en «Oud Sluis» y Kobe Desramaults en «In de Wulf» y «De Vitrine», entre otros. Con los años, creó su propio estilo, que él mismo prefiere describir como «rudo y refinado». Por cierto, aquí encontrarás más establecimientos para comer y beber en la zona.

Matthias Speybrouck_gerecht © Michael Dehaspe
Un plato negro moteado con una pequeña y artística disposición de hojas verdes variadas y virutas de zanahoria sobre una superficie marrón rústica y texturizada. Minimalista y elegante.

Día 2

Paseo por la ciudad

Un sabroso desayuno es la fuente de energía ideal para un paseo de 7,8 kilómetros por Cortrique. Su señalización es original: sigue los remaches de bronce. El primer remache se ha colocado junto al Beaterio. A continuación, el recorrido sigue hacia el Campanario, donde podrás disfrutar de unas vistas impresionantes tras superar la friolera de 231 escalones. Las torres Broel, la iglesia de San Martín y la de Nuestra Señora –con sus maestros flamencos– también se encuentran en tu ruta, como testigos de la rica historia.

Pero Cortrique no se ha quedado anclada en el pasado. Arquitectos y paisajistas de renombre han dado a la ciudad una metamorfosis, y lo notarás durante tu paseo. La orilla del Lys, la isla de Buda, los numerosos puentes, los parques urbanos y el distrito comercial contribuyen a dar forma a una ciudad contemporánea que siempre ha mantenido su identidad a lo largo de los siglos.

Zicht uit Sint-Maartenskerk (c) Visit Kortrijk (3)
Vista aérea de una ciudad europea con tejados de tejas rojas y una imponente catedral gótica, rodeada de árboles bajo un cielo azul despejado, que transmite un encanto histórico.

Almorzar en Buda Kitchen o Abby Café

En tu paseo por Cortrique, te toparás con un sinfín de establecimientos que sirven sabrosos platos. Buda Kitchen es una visita obligada para los amantes de la buena mesa, con un sofisticado diseño urbano como aliciente añadido. En el jardín museo de Museum Abby, encontrarás el Abby Café. Ideal cuando tu interés por las bellas artes se convierte en un apetito por sabores sorprendentes. ¿Más sugerencias? Las encontrarás al final de esta página.

Museum Abby Kortrijk (c) Barozzi Veiga - Tab Architects (3)
Un café moderno con paredes altas y angulares de color óxido y un estrecho tragaluz. Los visitantes se sientan en mesas y disfrutan de una atmósfera serena y luminosa.

Para terminar: un paseo en barco y una cerveza

Ya te habrás dado cuenta: Cortrique es la auténtica perla del Lys. Así que, un paseo en barco por el río Dorado es una gran idea. Basta con dirigirte a una de las empresas de alquiler que encontrarás a lo largo del muelle. ¿Tienes todo el día? Pues navega hasta Sint-Martens-Latem y deléitate con los paisajes fluviales más bellos.

De vuelta a tierra, seguramente te habrás merecido con creces esa cerveza belga. En la Plaza Mayor, las terrazas invitan a disfrutar de una rica selección de cervezas. ¿Sabías que la cultura cervecera belga ha sido reconocida como patrimonio mundial? O sea, la cerveza que te tomas no es una mera copa, sino todo un trozo de cultura reconocido por la UNESCO. ¡Salud!

Cuatro mujeres disfrutan del sol en un pequeño bote sobre el río Leie. Están tomando una cerveza belga.

¿Te apetece más de Cortrique? The Chocolate Trail lleva a los amantes de la buena mesa de la haba de cacao al praliné en una auténtica fábrica de chocolate. Durante el Kortrijk Creative City Tour, un paseo de unos ocho km por lugares emblemáticos únicos, descubrirás por qué esta ciudad a orillas del Lys fue galardonada en 2017 con la membresía de la Red de Ciudades Creativas de la UNESCO en el ámbito del diseño.

The chcolate Trail (c) chocolatier Vandenbulcke - ABS Agency (7)
A partir de 2025, Chocolatier Vandenbulcke de Heule abrirá un centro de visitantes interactivo, The Chocolate Trail, el primero de su tipo en Bélgica.

Recorrido de los maestros en Cortrique

Descubre cómo el pasado y el presente se refuerzan mutuamente, y forman un cóctel que rebosa creatividad. Cortrique es una perla histórica y metrópolis moderna que combina lo mejor de ambos mundos.

VM_WEBSITE-BANNER_NL-25-©Visit-Kortrijk
Vista aérea de una zona de playa fluvial con sombrillas coloridas, rodeada de césped y senderos. Los reflejos brillan en el agua tranquila del río al atardecer.