Nuestra cultura cervecera belga

Brewery Westmalle - Antwerp

Patrimonio UNESCO, maestría y sabores

Experimenta la magia de la cerveza belga, donde las tradiciones centenarias y la pasión contemporánea se funden en un vaso que rebosa carácter. Bélgica no es el enésimo país cervecero; es un país en el que la cerveza está entretejida con la historia, la gastronomía y la vida social. En los bares, abadías y cervecerías todavía puedes saborear historias que se remontan a la Edad Media. No es de extrañar, pues, que en 2016 la UNESCO reconociera la cultura cervecera belga como patrimonio cultural inmaterial. Es la culminación de una tradición que sigue viva y coleando hoy en día.

Rica tradición, cervezas emblemáticas

Bélgica es conocida por su incomparable variedad de estilos de cerveza. Desde refrescantes cervezas blancas (witbier) a robustas trapenses (trappist) y complejas geuzes, cada comarca ostenta su propia variedad. Para elaborar todas estas cervezas, los maestros cerveceros recurren a recetas transmitidas durante siglos. Piensa en iconos como Westmalle, Duvel, Rodenbach, Rochefort, Hoegaarden, La Chouffe, Orval, Karmeliet, Chimay, Boon y Westvleteren. Todos ellos, nombres que son más que marcas: son monumentos del buen gusto y de la artesanía.

De Struise Brouwers Vleteren (c) Jan d hondt
De Struise Brouwers Vleteren (c) Jan d hondt

Rosa Merckx (1924 - 2023) - Primera maestra cervecera belga

“Una cerveza se crea como un artista crearía un lienzo”

Innovación y nuevos sabores de cerveza

Mientras tanto, junto a las «grandes» reconocidas, está floreciendo una nueva generación de cerveceros que refrescan el panorama de la cerveza con su creatividad. Experimentan con variedades exóticas de lúpulo y nuevos cultivos de levadura, invitándonos a descubrir algo nuevo cada vez. Gracias a esta mezcla de legado e innovación, la cultura cervecera belga sigue mostrando dinamismo y visión de futuro.

Brewery Westmalle - Antwerp 16 © www.milo-profi.be
Brewery Westmalle - Antwerp 16 © www.milo-profi.be

Experiencia cervecera para todos los sentidos

Ya se trate de una cata en una abadía histórica, de una visita guiada a una microcervecería moderna o de una cerveza especial en una terraza soleada: en Flandes, vivir la cerveza y todo lo que le rodea es un viaje para los sentidos. Con cada sorbo palpas un pedazo de cultura, con cada aroma una historia y con cada encuentro conoces a gente nueva.

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